PILAR
ECONÓMICO

Nuestro compromiso es con las más de 700 mil personas que trabajan en minería y en actividades económicas vinculadas a este sector. Para lo anterior, seguiremos promoviendo el desarrollo de los proveedores locales y los emprendedores, para así aportar a la economía de las regiones y generar mayores oportunidades de empleo para las personas.

Además, como país minero, seguiremos trabajando para que Chile continúe ocupando un lugar privilegiado como proveedor mundial de minerales y metales que hacen frente al cambio climático.

Estamos comprometidos con que los proveedores locales se sigan desarrollando junto a la minería

La actividad minera genera un fuerte encadenamiento a otros sectores productivos, principalmente formado por proveedores de bienes y servicios, así como de emprendedores. De acuerdo a un estudio de Cochilco, por cada 100 pesos de valor económico que genera la minería, otros 78 pesos son generados por sus proveedores, principalmente en sectores como la construcción, servicios empresariales e industria.

En siete regiones del centro norte del país, donde se desarrollan actividades mineras, hay más de 3.500 proveedores. De ese total de proveedores de la minería, se estima que aquellos con un mayor componente tecnológico distribuyen sus operaciones de la siguiente forma a nivel regional: Tarapacá 184; Antofagasta 338; Atacama 177; Coquimbo 131; Valparaíso 134; Metropolitana 221; O’Higgins 137.

El sector minero trabaja para apoyar el desarrollo de proveedores locales. Varias empresas mineras cuentan con plataformas digitales para favorecer el acceso de proveedores de sus respectivas regiones, donde entregan información de sus requerimientos y establecen reglas de contratación transparentes y objetivas.
Es común que las empresas mineras incluyan en sus reportes de sustentabilidad el porcentaje de proveedores locales y las compras a estos, como una señal de compromiso con el aumento de los indicadores anteriores.

Lejos de pretender que los proveedores creen una relación de dependencia con las empresas mineras, el objetivo es que esos proveedores desarrollen una capacidad empresarial que les permita expandirse hacia otras actividades y así sentar una base productiva más amplia y sostenible en las regiones.

Un caso particular de la expansión de las ventas de los proveedores mineros locales se da en aquellos que además logran exportar. Ya se reportan casi 500 de estos proveedores, con exportaciones anuales por más de US$ 500 millones

Estamos comprometidos con seguir creando trabajos de calidad y capacitando a las personas para la incorporación de nuevas tecnologías

Más de 700 mil personas trabajan en minería y en actividades económicas vinculadas. En regiones del norte, donde se desarrolla principalmente la actividad, el empleo minero directo e indirecto alcanza entre un 30% y más de 60% de la fuerza laboral.

La minería está comprometida con generar y tener empleos de la más alta calidad y seguridad. Quienes trabajan en este rubro cuentan con altas oportunidades de desarrollo laboral, así como también altos estándares de seguridad y buenas remuneraciones.

El sector minero tiene la menor tasa de accidentabilidad: 1 accidente por cada 100 trabajadores (2019), disminuyendo en un 45% los accidentes laborales en los últimos 10 años. De acuerdo con datos entregados por el SERNAGEOMIN, en la última década la tasa de fatalidad en el sector ha caído un 75%. Esto refleja el profundo compromiso que tiene el sector con la seguridad de quienes son parte de esta industria.

La minería también promueve la capacitación como una herramienta fundamental para las trabajadoras y los trabajadores del sector; no sólo los actuales, sino también los del futuro, con miras a mantener actualizadas sus habilidades y capacidades ante la incorporación de nuevas tecnologías.

La minería chilena ha adoptado tecnologías digitales, inteligencia artificial y soluciones computacionales que permiten mejorar tanto la seguridad como el desempeño medioambiental de las operaciones mineras. En específico, la minería cuenta con Centros Integrados de Operación (CIO) y el uso de big data, como estrategias ya en desarrollo. Este tipo de innovaciones han permitido a la industria disminuir la huella ambiental minera, mediante el uso eficiente de recursos, así como también funcionar a distancia, monitorear constantemente sus procesos y realizar correcciones rápidas.

Esta evolución tecnológica en minería ha impuesto el desafío de avanzar en capacitación y formación, para así mantener actualizadas las competencias de las personas ante los diversos escenarios tecnológicos, tanto de los trabajadores y trabajadoras actuales así como también de las próximas generaciones que ingresen al sector.

Nuestro compromiso para el año 2030: Producir más cobre, para generar más energías limpias

Combatir el cambio climático y ser un aporte en éste ámbito es parte de un compromiso esencial. En ese sentido, Chile, de la mano de la minería, tiene la oportunidad de ser protagonista de la transición mundial al uso de energías limpias. Vehículos eléctricos, paneles solares, tecnologías que combatan el cambio climático requieren una alta demanda de minerales y metales que produce nuestro país.

Las tecnologías solares y eólicas necesitan entre cuatro y seis veces más cobre que la energía convencional. Los automóviles eléctricos utilizan 83 kilos de cobre, y los híbridos 40 kilos de cobre.

Nuestro desafío país: ocupar un lugar privilegiado como proveedor mundial de metales que permitan a los países las economías avanzar hacia un mundo más sustentable.